Danza Tribal Gótica, con Abanícos y Sables

 
Las tribus bálticas adoraban a los astros, al trueno y a los animales, así como el culto al fuego, los ríos y los árboles. Residencia de dioses y demonios eran los campos, los bosques, ríos y lagos. En ellos estaba prohibido pescar, cortar árboles o segar la hierba.  

Una de estas tribus eran los eslavos, un conjunto de pueblos que se extendían desde las costas balcánicas, por la meseta de Bohemia hasta mucho más al Este de los montes Urales.
 
 En “La Guerra de los Godos-Bellum Gothicum”, se narra la creencia de que cierta tribu eslava, ubicada cerca del río Danubio, adoraba a un único dios, señor de todo, equivalente a Júpiter, con el nombre de Perún, dios del trueno, del relámpago y la tormenta. Así mismo, menciona el culto a varios demonios, que encarnaban los fenómenos esenciales de la naturaleza y fueron elevados a la condición de verdaderos dioses como Svarog, dios del cielo y el fuego, o Veles, dios del ganado. Entre las diversas ninfas y vilas más importantes pertenece  Rusalka y Zorya.
 

Perun, da la lluvia a los granjeros, es el protector universal, pero también, el dios de la guerra y las armas. Es el que lucha contra el diablo, Veles, quien causa el caos y puebla el mundo silvestre y acuático.
 
 Las bellas Rusalkas, los espíritus de las aguas, habitan en ríos Moldava y Dunai, pero también, en los estanques, manantiales, fuentes y lagos. Viven en palacios de cristal, adornados de oro y de plata procedente de los barcos hundidos. Unas piedras mágicas, más brillantes que el Sol, alumbran estos palacios, situados en lo más profundo del agua.
 
 La Diosa de la Aurora, Zorya, dividida en tres diosas vírgenes, hermanas entre sí, guardianas del Cielo y la luz del Sol, custodia al perro encadenado que  trata de devorar la constelación de la “Osa Menor”, el pequeño oso. Si el perro se soltase y devorase la constelación sería el fín del Universo, “el día del juicio final”. 
 
A las Zorya, se les asocia con la Estrella del Amanecer, la Estrella del Atardecer y la Estrella de Medianoche. 
 
A parte de Perun, invocado por todos los que luchan, las Zoryas, se hicieron protectoras de los guerreros, a lso que envolvían con sus amplios velos y defendían con invisibles armas junto con las Rusalka, que ayudaban a llevarse los enemigos a sus palacios bajo agua.

Uno de sus templos, y la ciudadela, siguen en la localidad que lleva el sugerente nombre de Pohansko (Pagano), cerca de Breclav, en la República Checa.   

~ por danzasdeoriente en Enero 29, 2008.

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